Psicología para adolescentes

La adolescencia es una etapa en donde se experimentan nuevas situaciones a las que un niño no está acostumbrado, y que pueden llegar a ser abrumadoras si no se saben llevar. Es por eso que la psicología para adolescentes es tan importante, puesto que puede ayudar a los jóvenes a tener una orientación en cuanto a todas esas nuevas experiencias que les tocara vivir.

La etapa de la adolescencia empieza alrededor de los 12 años y continúa hasta llegar a los 21 años de edad aproximadamente. En este periodo se van a ver cambios a nivel comportamental, psicológico, social, emocional y físico en el adolescente. Debido a lo complejo de estos cambios, es importante que exista una guía como puede serlo la psicología para adolescentes. Con un psicólogo especializado en estos temas, el adolescente podrá tratar diversos temas que le estén sucediendo en su vida, y que muchas veces no sabrá cómo manejar por sí solo.

La importancia de entender a los adolescentes

Al margen de contar con la ayuda de un profesional o no, la psicología para adolescentes es algo que todo padre debe tener en cuenta en el momento en que el niño o niña entra en esta etapa. La adolescencia puede ser uno de los mejores momentos de la vida si se sabe cómo afrontar las situaciones que se le presenten al adolescente, puesto que teniendo herramientas necesarias podrá ser capaz de vivir nuevas experiencias satisfactorias. Esto es así porque la persona en esta etapa comienza a ser independiente, pero sin tener tantas responsabilidades como tendría un adulto.

¿Qué problemas se pueden presentar en la adolescencia?

Aunque no tiene por qué aparecer ninguna patología, en algunos casos se pueden presentar ciertos problemas específicos de esta estapa para los cuales la psicología para adolescentes podría servir de mucho y ayudar significativamente a salir bien parados tanto a los padres como a los adolescentes, guiando a estos últimos para que puedan convertirse en adultos sanos y felices.

Durante la adolescencia se está en un estado de inestabilidad constante, por lo cual el tener a un terapeuta como aliado puede servir de mucho para hacer frente a diversos problemas que se pueden presentar. Entre los más comunes encontramos los siguientes:

  • Adicciones: Cuando los adolescentes empiezan a compartir su vida con diversos grupos y a hacer vida social, pueden estar propensos a querer probar cosas nuevas, como son las drogas. Aunque el trabajo principal en este tema es el de prevención, informando al adolescente de los efectos de las drogas en el organismo, siempre existe el riesgo de que un joven pruebe o incluso acabe desarrollando una adicción. Un terapeuta especializado en estos temas será una ayuda enorme para ayudar a un adolescente a superar una adicción de este tipo.
  • Presión social: Ésta juega un papel importante en la vida del adolescente, que se verá tentado a comportarse de determinada forma para encajar con sus pares. Incluso, puede llegar a hacer cosas que vayan en contra de su educación o de lo que realmente quiere sólo para ser aceptado. El aprendizaje de habilidades como la asertividad o la resiliencia puede hacer más fácil lidiar con este problema.
  • Manejo de las emociones: Es importante para el adolescente contar con herramientas que lo ayuden a enfrentarse a las diferentes emociones con las que se encontrará durante esta etapa, que serán muchas y mezcladas debido a los cambios hormonales que se producen en la adolescencia. En muchas ocasiones estas emociones cambiantes pueden saturar a la persona, y un terapeuta le será de mucha ayuda.
  • Depresión: Este trastorno es cada vez más frecuente en la adolescencia. En las personas más jóvenes puede aparecer asociado a otros problemas como los trastornos alimenticios o los de ansiedad. Estas situaciones pueden volverse muy delicadas, por lo que los adolescentes y sus padres necesitarán la ayuda de un buen terapeuta para resolverlas.

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